Jugue a quererte,
y entre risa y broma,
te quise de veras.
Me querias en serio,
y entre lagrimas y despecho
me olvidaste.
Quisiste que te quisiera, pero yo no queria quererte,
quise quererte, pero tu ya no querias que te quisiera.
Y asi pasamos parsimoniosas las horas
sufriendo por un loco amor
que no supo ser puntual para los dos.